Después de casi dos décadas, Lucía Pérez hizo lo que siempre quiso hacer: pedir al Gobierno que investigue el paradero de sus dos hermanas desaparecidas durante la guerra de 36 años del país.
"He tenido una pena en mi corazón desde 1982, nunca me ha dejado en paz. Mis dos hermanitas y mis dos primas desaparecieron. Quiero que nuestro gobierno diga en dónde están", dijo la mujer anoche ante unas mil personas en la Catedral de Guatemala.
El informe indica que 60% de los desaparecidos eran hombres y el 50% indígenas.