Deportes

El adiós al rey de la velocidad

Los 40,000 espectadores que el viernes poblaron las gradas del estadio Olímpico de Río podrán contar a sus descendientes...

Bolt celebra su última medalla en Río de Janeiro. AP
Bolt celebra su última medalla en Río de Janeiro. AP

Los 40,000 espectadores que el viernes poblaron las gradas del estadio Olímpico de Río podrán contar a sus descendientes que vivieron un momento sobrecogedor: el adiós olímpico del velocista más grande de todos los tiempos.

Solo el transcurso de los años marcará las colosales dimensiones de Usain Bolt, la figura más carismática del atletismo que recuerda la generación actual, que besó la pista azul del estadio, agradeció al cielo sus prestaciones y posó para los fotógrafos, brazos en cruz, imitando al Cristo Redentor de Corcovado, después de consumar su triple-triple con el triunfo de Jamaica en el relevo 4x100.

Nueve medallas de oro olímpicas, tantas como Paavo Nurmi y Carl Lewis, y once mundiales elevaron a definitivo su estatus de leyenda viva no solo del atletismo, sino también del deporte universal.

 

Su porte majestuoso, su zancada imperial, que obliga a sus rivales a dar dos pasos por cada uno suyo, su eterna sonrisa y su vocación innegociable de showman quedarán para siempre en la retina de los espectadores que tuvieron el privilegio de asistir a su última demostración olímpica.

"Me estoy haciendo viejo", había comentado la víspera después de obtener su última victoria olímpica individual, la de 200, sin acercarse a su récord mundial (19.19). Con 34 años -piensa- no estará ya en condiciones de mantener su mágico nivel en los Juegos de Tokio 2020.


fecha edicion
old id
1039644
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América