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El amor triunfa en el cine

La clara influencia de la imagen cinematográfica en la vida colectiva de la sociedad ha terminado condicionando nuestras expresiones de amor.


UNA tensa espera en una esquina, bajo la lluvia y con un ramo de rosas. Una posible recompensa: el amor verdadero. Una cena, unas velas, música romántica y un baile a la luz de la luna. Una cita perfecta que desembocará en una vida perfecta. El amor marcado por los estereotipos de la gran pantalla. Así es como esperamos sea una declaración de amor, porque así es como lo hemos disfrutado en las cintas cinematográficas más famosas.
La clara influencia de la imagen cinematográfica en la vida colectiva de la sociedad ha terminado condicionando nuestras expresiones de amor. Y esto ha calado tan hondo en el comportamiento social, que ha modificado nuestros hábitos de conquista amorosa. Para una mujer parece casi imprescindible que su decisión de aceptar una propuesta amorosa esté condicionada a ciertos rituales plasmados en la gran pantalla.
El género que más ha utilizado estos condicionantes románticos es la comedia. La base de este género cinematográfico es, precisamente, la planteada en las novelas románticas tradicionales. Y es innegable que el género líder en las carteleras mundiales es la comedia romántica.
"Mil Ramos de Rosas" es un ejemplo de estos filmes realizados para conseguir las lágrimas de los espectadores. Títulos como: " Novio de Alquiler", "Big Fish", "Olvídate de Mí ", entre otros, han acaparado la atención del público.
También, "50 Primeras Citas" y, sobre todo, la recién estrenada "Hitch: Especialista en seducción", donde Will Smith es un experto en lograr que los hombres consigan una cita con la mujer de sus sueños, son películas que forman parte de este género.
Pero, una de las cintas románticas que vienen es "El Día de la Boda", así que ¡espérela!
Y, no olvide que, aquello que vemos en la pantalla, es sólo pura ficción. Los príncipes azules y los hombres perfectos, en definitiva, no existen. Como tampoco existen las mujeres perfectas. Veamos al mundo y a nuestra pareja tal y como son. No caigamos en la tentación de comparar lo real con lo ideal.
"...Y a pesar de todo siempre, PANAMA, te amaré". Con estas palabras quería Miguel Bosé despedirse de su público panameño, pero no le fue posible... a base de palmas lo hicimos regresar al escenario por tercera vez. Estaba visiblemente emocionado ante un cariño que tal vez no esperaba. "Otra, otra, otra", seguíamos gritando. No tenía nada más preparado. Ya eran cerca de las once de la noche y había cantado casi sin parar todo el repertorio que había dispuesto para nosotros. Pero ante tal calor humano le resultó imposible negarse... se acercó al micrófono y comenzó a cantar "a capela", "AMIGA". La chica de su coro le acompañó; también lo hizo uno de sus tecladistas. Fue el final emotivo de un recital que, aunque diferente, dejó huella en los que allí estuvimos. Miguel se entregó, y muy íntimamente cada uno de nosotros entendió que fuimos testigos de una experiencia irrepetible.


fecha edicion
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192008
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América