El argentino Maxi Rodríguez, centrocampista del Liverpool, se despidió ayer del Atlético de Madrid con lágrimas que incluso le impidieron hablar en varios momentos de una rueda de prensa muy emotiva, en la que destacó que su paso por el club rojiblanco han sido los "mejores años" de su carrera.
El futbolista, acompañado por su mujer, por su hija y por Enrique Cerezo, presidente del Atlético, entre otros, estuvo muy emocionado durante todo el acto en la sala Vip del Vicente Calderón.