Lionel Messi, quien sufrió un golpe que puso en vilo a Argentina, se entrenó ayer sin problemas y metió un gol ante juveniles, a dos días de un amistoso con Canadá en la despedida de la selección albiceleste antes de viajar al Mundial de Sudáfrica.
Un gol de Messi, con un derechazo rasante, dos de Carlos Tévez y otro de Angel Di María sellaron una victoria 4-0 de los presuntos titulares ante un equipo juvenil argentino, a puertas abiertas en la concentración de la vecina ciudad de Ezeiza.
Sonriente y distendido, Messi se fue sin hacer declaraciones tras haber jugado los 50 minutos que duró ese informal partido que dirigió el técnico del equipo Diego Maradona.