Irving Saladino, campeón olímpico de salto largo, ha puesto la nota más sobresaliente en el ámbito deportivo local este 2008, un año caracterizado por los estruendosos fiascos a nivel de deportes colectivos como el fútbol, el baloncesto y el béisbol, cuyos dirigentes no han hecho más que revolcarse en la miasma de su propia mediocridad.
Actualmente, el saltador número uno del mundo está en el primer lugar de las votaciones electrónicas al "Mejor Atleta del Año" de la IAAF, y aunque hay que apoyarlo, debo ser claro en que este premio ya tiene nombre y apellido: Usain Bolt, el velocista jamaicano que con sus increíbles zancadas humilló a sus rivales (¡qué nunca los tuvo!), pulverizó récords (tres en total) y reto al tiempo en cada una de sus presentaciones en los Juegos Olímpicos de Beijing.
Bolt se saldó con medallas de oro en las pruebas de los 100, 200 y 4x100 metros planos. Hizo lo que quiso y como quiso de principio y a fin. ¡Todo un fenómeno!
Que Bolt no gane el galardón al "Mejor Atleta del Año" sería injusto, infame, deshonesto...
Para evitar polémicas, como las que suelen provocar programas de TV en donde el dinero lo decide todo, la IAAF diseñó un sistema de elección en el que, si bien el público participa, son expertos en la materia los que, al final, escogen al ganador.
Sí, Saladino fue oro en Beijing, algo que ha encendido nuestro orgullo patriótico, pero al pan, pan y al vino, vino... Para arrebatarle tal distinción al "Hijo del Viento" jamaicano, sus rivales, incluyendo al atleta colonense, tenían que hacer algo espectacular y muy pocos lo hicieron.
Entre los principales aspirantes (sólo eso) al premio, también figura el cubano Dyron Robles, especialista en los 110/vallas.
El actual rey del salto de longitud y nuestros campeones mundiales de boxeo han salvado el "año deportivo" que agoniza.
Este 2008, mientras varios atletas lo daban todo, algunos dirigentes se la pasaron vanagloriándose, en vez de trabajar y pensar como sacar a sus deportes adelante.
Uno de ellos, Miguel Sánchiz, presidente de la Federación Panameña de Baloncesto (FEPABA), que en vez de rendir cuentas por su pobre gestión, envió a los medios de comunicación información sobre una condecoración que recibió, como si eso nos interesara.
¿Qué hacemos con esto tipos?