Joaquín Sánchez afianzó al Valencia en la carrera hacia la Liga de Campeones y dejó en nada un buen partido del Atlético de Madrid, con bastantes más ocasiones que su rival, que desperdició un gol a favor en el minuto tres y un penalti en la segunda mitad y que recibió un castigo injusto en el tramo final.
Lo firmó el extremo valencianista, el mejor de su equipo sobre el césped del Vicente Calderón, autor de dos tantos que hunden aún más al conjunto rojiblanco, ya descartado definitivamente de la lucha por los cuatro primeros puestos, pero que ayer hizo méritos suficientes para haber ganado el encuentro
La derrota, además, agravó aún más la comprometida situación en el banquillo de Quique Sánchez Flores, que recibió el apoyo de la grada incluso con la derrota, la cuarta consecutiva del equipo rojiblanco, con un futuro muy difícil en la Liga. Todo lo contrario que el Valencia, invicto en sus nueve duelos más recientes.