Un penalti transformado por el croata Mario Mandzukic, a la media hora, y un cabezazo de Raúl García, en los instantes finales, solucionaron con triunfo una tarde gris del Atlético de Madrid, reafirmado en la tercera posición con un partido mucho más valioso en el marcador que en el juego contra el Granada.
Tres puntos esenciales para el conjunto madrileño por la presión del Valencia, por el triunfo del Real Madrid y por la derrota del pasado domingo en el Camp Nou para continuar la estela de las primeras plazas de la clasificación al término de la primera vuelta, concluida hoy para el Atlético instalado en el podio de la tabla.
De abajo no sale el Granada, resistente al comienzo del choque en el estreno de Joseba Aguado como técnico, pero noqueado con el 1-0, la forma en la que el conjunto del argentino Diego Simeone desatascó el duelo rumbo a la victoria, después de 33 minutos con los papeles cambiados por momentos, sin desborde del equipo rojiblanco y con el aparente control de la estructura defensiva del bloque visitante.
El conjunto andaluz, en este tiempo, demostró más sensación de amenaza sobre la portería de Moyá; mucha más sensación, eso sí, que ocasiones, pero con suficientes amagos y saques de esquina, con el fenomenal golpeo de Piti, uno incluso al larguero, como para invitar al Atlético a darle una vuelta más a un encuentro insustancial.