Un 1-3 en el partido de ida en el Vicente Calderón, y la superioridad actual del Barcelona, convierten el duelo de mañana de la Copa del Rey ante el Atlético de Madrid en un probable choque de trámite para los azulgranas, salvo una inesperada hazaña del conjunto rojiblanco en el Camp Nou.
El Barça lo tiene todo a su favor para asegurarse su presencia en los cuartos de final de la Copa del Rey, después de ganar en la ida (1-3) ante un deprimido Atlético de Madrid, a quien los de Pep Guardiola parecen tener la medida tomada y que deberá ahora realizar una hazaña para su pase.
En los dos partidos jugados ante el equipo de Javier Aguirre, uno de Liga y otro de Copa, el Barça ha conseguido nueve tantos y han encajado dos. Además anímicamente se siente superior frente a un rival que se juega mucho, después de que el entrenador mexicano se sienta cuestionado después de los últimos resultados negativos.
Guardiola continuará con su política de rotaciones de la plantilla. Hoy se ha entrenado la totalidad del equipo, una vez recuperados de sus problemas físicos Leo Messi, Xavi Hernández y Sergio Busquets, todos ellos contusionados después del duro partido liguero ante Osasuna.
De todos modos, es probable que el Barça aligere de minutos a los jugadores que últimamente están mas cargados de partidos.
Volverá Guardiola a contar con Rafa Márquez, que no jugó en Pamplona a causa de sanción, ni tampoco en el Calderón a causa de problemas físicos.
Sin que se conozca la lista de convocados en la víspera, lo único seguro es que jugará Pinto en la portería y que, junto a Márquez, Cáceres y Sylvinho podrían tener su oportunidad. En el lateral derecho, el incombustible Dani Alves parece fijo.
En la medular, todo apunta a que Guardiola dará descanso a Busquets y a Xavi para poner en juego a Touré Yayá y Keita.
Gudjohnsen podría tener sus opciones para completar la tripleta de centrocampistas.
En ataque, Iniesta y Hleb podrían tener sus opciones. Messi no tiene muchas opciones de jugar y, la otra plaza en litigio, se la disputarían Bojan Krkic o Thierry Henry, ya que Guardiola podría plantearse dejar también la recámara a Samuel Etoo.