Osasuna recibe hoy en el Reyno de Navarra al Barcelona, que no puede fallar al encontrarse a siete puntos del Real Madrid en la lucha por el título de Liga, sin descartar la sorpresa ante el equipo de Pep Guardiola, a pesar de los antecedentes de esta temporada en sus enfrentamientos directos.
Los “rojillos” salieron goleados del Camp Nou tanto en la Liga (8-0) como en la ida de la Copa del Rey (4-0) y también perdieron el encuentro de vuelta en Pamplona (1-2), disputado hace un mes, lo que arroja un balance de 1-14 poco alentador para Osasuna.
El vestuario navarro recela del supuesto desgaste del Barcelona y no cree en el hipotético bajón del equipo azulgrana, al tiempo que considera clave la efectividad que demuestre Lionel Messi, autor de cinco goles de los catorce anteriormente mencionados.
El conjunto pamplonés acumula cinco jornadas sin ganar, en las que únicamente ha marcado dos goles, si bien le han reportado dos empates para seguir manteniendo una distancia prudencial respecto a los puestos de descenso.
El técnico osasunista, José Luis Mendilibar, únicamente tiene las bajas del delantero navarro Kike Sola y del media punta Masoud Shojaei, ambos por lesión, pero durante la semana ha recuperado a Roland Lamah, Álvaro Cejudo y Roversio Rodrigues, quienes no han entrado en esta convocatoria.
Recupera efectivos.
El Barcelona, por su parte, regresa a la Liga después de haber logrado el pase a la final de la Copa del Rey.
El viaje hasta el Reyno de Navarra servirá, además, al Barcelona por el estado del césped y las condiciones ambientales para adquirir el tono que deberá mostrar el próximo martes en Alemania, donde visitará el frío campo del Bayer Leverkusen, en la ida de los octavos de final de la Liga de Campeones.
Para estos dos partidos, el equipo catalán ya dispone de dos de sus jugadores más determinantes, como son Xavi e Iniesta, quienes aparentemente ya han superado sus problemas físicos, a la espera de ver cómo estarán Pedro y Busquets.
Los barcelonista son conscientes que otro tropiezo, aunque falta casi media Liga para acabarse el campeonato, sería determinante en su lucha para atrapar a los madridistas.