El Bayern Múnich calificó ayer de "desproporcionada" la reacción de la policía griega ante una serie de provocaciones "innecesarias" de un grupo de seguidores del equipo alemán en el partido que disputó en el estadio del Olympiacos.
"Analizaremos lo ocurrido y pensaremos qué pasos dar", dijo el comisionado del club para las relaciones con los seguidores Raimond Aumann.
La actuación de la policía se produjo después de que en el sector del estadio donde estaban los seguidores del Bayern se oyeran cánticos y se vieran gestos de provocación hacia los aficionados griegos.
En el enfrentamiento con la policía, varios aficionados resultaron heridos y algunos tuvieron que ser atendidos en hospitales griegos, pero ya han sido dados de alta y han emprendido el vuelo de regreso a Múnich.