Sin lugar a dudas, los políticos, ya sean de los partidos de gobierno o de oposición, están vinculados al deporte desde hace muchos años y el béisbol no escapa a esa realidad.
Ya sean como presidentes de las ligas provinciales o como patrocinadores de los equipos participantes en los campeonatos nacionales, varios miembros de la clase política panameña (especialmente los diputados) forman parte de la familia del béisbol nacional.
Es cierto que el aporte, en tiempo y recursos, que hacen para que ese deporte se mantenga activo es importante, pero también deben procurar que su pasión por la política no los domine y piensen primero en el desarrollo del béisbol.