La selección de Inglaterra venció ayer por 0-2 a Uruguay y se clasificó a octavos de final en el primer lugar del Grupo C de la Copa Mundial de fútbol Sub-17, que transcurre en siete ciudades de México.
Los ingleses se impusieron con anotaciones de Nathaniel Chalobah (min 45) y Max Clayton (min 58), con lo que llegaron a dos victorias y un empate y terminaron con 7 puntos, uno delante de los uruguayos, con par de triunfos y un revés.
Inglaterra fue mejor en el primer tiempo, no solo por tener un dominio del balón de 54-46, sino por su ambición ante unos uruguayos que parecieron conformes con la posibilidad de empatar, con la cual hubieran terminado líderes.
Con llegadas por las bandas, los ingleses crearon jugadas peligrosas, pero no lograron vencer la meta del portero Jonathan Cubero, al carecer de efectividad en el último pase.
En el minuto 24, el defensa Samuel Magri estuvo a punto de meter el balón en propia puerta al tratar de pasarlo al arquero Jordan Pickford, pero su disparo desviado no tuvo consecuencia.
Uruguay tuvo la posibilidad de abrir el marcador por intermedio de Juan San Martín, quien se acercó al área con pelota dominada y Pickford adelantado, mas se desesperó y puso el balón por fuera.
Parecía que el dominio del balón por parte de Inglaterra no iba a influir en el resultado, pero en el 45, en un tiro de esquina, Chalobah recibió un pase de Nichoals Powell y de cabeza venció a Cubero para el 0-1, con colaboración de la mala defensa uruguaya.
Para la segunda mitad, Inglaterra se echó atrás a defender la ventaja y los uruguayos adelantaron líneas.
Sergio Cortelezzi tuvo en sus botines dos oportunidades de gol para Uruguay en el minuto 55.
Inglaterra aprovechó la distracción de la zaga de los sudamericanos para poner el 0-2 en el 58, cuando Clayton empujó la pelota en un servicio de Hallam Hope para decidir el encuentro y el primer lugar del grupo para el equipo.
Después del gol, Inglaterra siguió atrás, bien ordenado sin descartar la posibilidad de un contragolpe, mientras los uruguayos se fueron adelante, aunque con desespero y sin orden, quizás agobiados por la desventaja y por el excesivo calor, de 39 grados Celsius.