Abrazado por el calor de una multitud sedienta de victorias, el colonense Irving Saladino ofreció un buen recital de brincos y se impuso en la prueba de salto de longitud de los IX Juegos Deportivos Centroamericanos.
En un imponente Estadio Rommel Fernández que lo alentó y vibró con cada uno de sus saltos, el C-3 dominó de cabo a rabo el evento, y con un brinco de 8 metros, 19 centímetros sumó la medalla de oro para Panamá.
Saladino -quien se alista para ver acción en el nuevo circuito de la Liga de Diamante- marcó 8.07 en su primer intento, 8.19, en el segundo, 7.77 en el tercero y 8.08 en el cuarto.
“Hice el trabajo, estoy contento, esto me sirve de preparación para mis siguientes competencias”, declaró el campeón olímpico, quien ayer sólo cometió una falta, demostrando así que el entrenamiento junto a Florencio Aguilar está dando sus frutos.
Indicó, que es importante este triunfo para él, ya que le da más confianza y ayuda a que Panamá escale en el medallero de los Juegos Centroamericanos.
Además de la medalla de oro en el Mundial de Osaka 2007, acabó con la marca centroamericana de 7,77 metros, que el guatemalteco Salomón Rowe había establecido en 1973.
Jhamal Bowen, con un performance de 7,72, se apoderó del segundo lugar. El bronce fue para Kessell Campbell, con 7,19.
“Me sentí bien, el aliento del público fue increíble”, comentó Bowen.
Tanto Saladino como Bowen son entrenados por Florencio Aguilar.
Saladino dijo que disfrutó hacer sus brincos bajo el calor del pueblo panameño, una experiencia que -dijo- para él será inolvidable.
Correspondió al presidente de la República, Ricardo Martinelli, colocar las medallas de oro a Saladino y también a Edward, quienes anoche fueron vitoreados como nunca.