Mabel Katz es autora de un Best Seller. El título está arriba de esta columna. Es un libro fácil de leer. En verdad muy fácil. Y es que tenía que ser así. En la obra, la autora defiende la idea de que la vida no es tan complicada como creemos. Alcanzar la felicidad tampoco. Todo se reduce a dar Gracias, decir Te Amo a nuestros recuerdos y pensamientos negativos, y empezar a sonreír. Se trata de ser como niños.
Si "El Secreto" fue un misil, porque enseñó que cualquier cosa se puede conseguir sólo pidiéndola (poniéndola por escrito y en detalle), "El Camino más fácil" resuelve el mismo tema con una increíble sencillez: no pidas cosas específicas, sólo pide lo que Dios crea que es correcto y perfecto para ti. Si limitas a Dios con un pedido específico, te perderás de todas las maravillas que Él te puede dar.
El libro está dividido en tres partes: Primero, la autobiografía de Mabel Katz, que en sí misma es un taller de superación personal; segundo, su visión de la vida y los problemas, y cómo podemos enfrentarlos aceptando el 100% de la responsabilidad y, tercero, un resumen con las respuestas a las preguntas más frecuentes que surgen en los seminarios que ella dicta sobre el Ho'ponopono.
Si se dispone de tiempo, se puede leer la obra en una tarde o menos. Todo depende de cuánto ruido estén haciendo en el vecindario o la oficina. Lo interesante es volver a leerlo. Y hacerlo otra vez y otra vez. Eso sí puede demorar algo más. Toda una vida, por ejemplo.