Se le escapó su máxima estrella en la consecución del último título, Luis ‘Matagatos’ Rentería, pero el espíritu de campeón, la grandeza y el peso de la camiseta permanecen para siempre. Tauro demostró ayer que no vive de recuerdos ni de un jugador o de dos, sino de una historia y jerarquía que los respalda cada torneo.
Y, como si fuera un deja vu, le repitieron ayer la dosis de la pasada final de la LPF (Liga Panameña de Fútbol) a un Chepo FC que jugó lento, en una cancha del Rommel Fernández pesada por la lluvia, y que solo por momentos tuvo una que otra reacción. Por lo menos ayer, no le hizo ningún honor al tigrillo de rostro salvaje que tiene esta temporada su escudo.

Los “toros” tampoco fueron espectaculares, pero ellos no necesitan serlo. Hagamos retrospectiva. En la pasada campaña, el equipo dirigido en ese entonces por Sergio “Checho” Angulo clasificó a las semifinales en el cuarto lugar y le bastaron cuatro goles y mucha defensa para superar esta fase y luego levantar el título.
Los “albinegros” comenzaron proponiendo ante unos chepanos que todavía no se habían bebido su café mañanero, porque daba la sensación de que no estaban metidos en partido. Y por eso pagaron un elevado precio, claro, apoyados también en un José Calderón que volvió a sus andanzas, después de haber completado un certamen de diez a nivel personal, que llevaron a más de uno a colocarlo nuevamente en la Roja.

Un centro lanzado al área por parte de Leonel Parrish se le escapó de los guantes mojados a Calderón, un error mortal en ese sector, error que aprovechó el zaguero colombiano Reinel Herrera para abrir la cuenta al minuto ocho. El meta reclamó falta, mas sus quejas fueron en vano.
Continuó el mismo guión. Los “tigrillos” no veían ni sabían por dónde hacerles daño a los “taurinos”, que eran precavidos y a la vez sólidos.

La segunda parte no varió mucho. Tauro, sin ser espléndido, siguió siendo superior a los naranjas, que ayer vistieron de azul.
Los dirigidos por Gonzalo Soto terminaron el partido más enteros. Edwin Aguilar, su principal apuesta en ataque, aún no ha encontrado el manual que lleva por título “¿Cómo hacer goles?” No obstante, mientras lo halla, se dedica entonces a colaborar en otras funciones.

El “Chacal”, como se le apodó en su momento, hizo casi dos jugadas de “crack” en menos de 15 minutos. La primera, un control dirigido con el pecho para luego realizar una linda chilena que salió desviada. La segunda, un pase de tacón con la elegancia de un caballero con traje de gala, que, sin embargo, Héctor Murillo no pudo concretizar en gol.
Cuando se jugaba la reposición, Héctor Peñaloza, el último fichaje del Tauro, que tenía pocos minutos en la cancha, agarró la pelota, se montó en la moto, dejó regados en el camino a dos o tres defensores rivales y mandó a guardar el esférico al fondo de las redes, para dejar una obra de arte en la retina de los pocos fanáticos que asistieron al “Coloso de Juan Díaz”, fanáticos que son fieles a consumir nuestro amargo vino, pero que por lo menos nos pertenece, y algún día -de seguro- se endulzará y muchos querrán beber de él.
Tauro dejó en claro que es uno de los favoritos. Demostró que el campeón no soltará tan fácil su cetro. Chepo, por su parte, tuvo un debut lento, aunque en su defensa habría que resaltar las múltiples ausencias con las que contaron, a raíz de la demora en la llegada de los pases de sus contrataciones, entre otras cosas.
Firman tabla.
En el otro encuentro del día, Árabe Unido y Chorrillo FC empataron 0-0, en encuentro realizado en el estadio Armando Dely Valdés.
Ambas escuadras tuvieron chances de abrir la pizarra, pero ninguna fue capaz de concretarla.
Resto de la fecha.
En el único duelo del sábado, el Sporting San Miguelito se impuso por marcador de 1-0 al Plaza Amador. Delano Welch, el fichaje más importante que realizó esta temporada el club “académico”, estuvo a cargo del único tanto del reñido cotejo.
En los enfrentamientos del viernes, el San Francisco de La Chorrera le dio una dura bienvenida a la máxima categoría del balompié istmeño al Río Abajo al propinarle una goleada de 4-0, con anotaciones del colombiano Johan De Ávila (tres goles) y Armando Polo.
Alianza, por su parte, dio la primera gran sorpresa del certamen local al vencer como visitante al Atlético Chiriquí (3-1).
Datos de laprimera jornada
21- de enero de 2010, última vez que el San Francisco anotó más de tres goles en un partido.
- anotaciones se marcaron en la primera jornada del Torneo Apertura 2012 de la LPF.
- dianas tienen al ariete del San Francisco Johan De Ávila en lo alto de la tabla de goleadores.