Deportes

"El Canguro" diplomático

El atleta colonense viajó ayer a Puerto Rico y después irá a Europa para cumplir compromisos.


La "ave de acero" aterriza, entrecortando el silencio en el aeropuerto. Unos padres ansiosos aprisionan sus emociones en un latido acelerado. Una silueta escueta sale por la puerta y se entrelaza con los de su sangre.
Es Irving Saladino, lleno de sueños, de una ilusión, que se abalanza sobre el péndulo del destino, encaminada hacia los Juegos Olímpicos de Beijing 2008, pero que primero está sometida a todas las pruebas de la vida.
El abrazo, casi infantil, hacia su madre, se enternece más aún con la presencia de gotitas de cristal en los prismas del alma. Pero no se llegó al llanto, a ese mar de vida que nos fortalece. Allí están reunidos, padre, madre e hijo. ¡Es ahora! Salta su corazón... ¡Salta Saladino!, ¡Salta Cangurito! ¡Salta hacia el infinito!
Su destino, un acto formal, donde pasa de atleta a Embajador Deportivo. Allí le entregan su Diploma Oficial y su Resolución, firmadas por el Presidente de la República. Minutos más tarde, el propio jefe del Estado, Martín Torrijos, habla con él. ¡Qué grande es Saladino! Y qué humilde en su grandeza.
Seguido, la entrevista, con quien recuerda a Colón, como se recuerda al primer amor... para toda la vida...
Saladino: "Estoy muy contento de pisar el suelo patrio. Es un orgullo para mí. De verdad me gustaría quedarme, visitar a mis viejos amigos, ir a mi casa, pero los compromisos son los compromisos y tengo que cumplir con el país".
Saladino: "Fue una cosa inesperada, no sabía lo que se me iba a entregar. Soy el primer atleta al que se le otorga este presente; es algo grande, porque ser embajador de mi país, es un orgullo. Además, la beca que me da el Gobierno por medio del INDE, ellos me han ayudado... No sé qué decir... (guarda silencio, mira a un lado, mira al otro, es feliz, muy feliz... sus ojos lo delatan)".
Saladino: "Al principio cuando estaba compitiendo estaba bien fuerte. Estoy preparado para lograr una medalla. Con la medalla de plata me sentí contento, pero de aquí hacia el futuro estoy pensando en oro.
Saladino: "Cuando estaba en el balcón de mi casa, con mi hermano David, siempre soñaba con llegar lejos, pero nunca pensé que se realizaría. Es para mí algo increíble".
Saladino: "En la seriedad con que nos tomamos las cosas. Creo que hay que trabajar y siempre pensar en el futuro".
"Le pido a Dios, siempre, al Todo Poderoso que me lo bendiga. Cuando veo a mi hijo en los diarios me siento orgullosa y contenta. Es simplemente un sentimiento de madre que nos llena", destacó Cristina Saladino, madre del atleta.
David Saladino, reconoce que "como padre quiero agradecerle a Irving las alegrías que me ha dado, pues cuando veo las noticias de deportes me enorgullezco".
Saladino dejó atrás a su patria, a sus padres y todo un país que quiere acompañarlo en un sueño que solo tiene como meta alcanzar la gloria. De paso Irving dejó una sorpresa en el ambiente, no estaba solo...
Su novia, una esbelta morena, Keyla Costa, de 23 años, nacida en Pernambuco, Brasil, también saltadora, lo acompañaba.


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235812
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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