Un miembro del personal que laboró el miércoles en la noche en las puertas de entradas al estadio Rommel Fernández, para el control del ingreso de los espectadores, intentó abrir una de las urnas que contiene los boletos enteros por supuesta falsificación de los billetes, denunció ayer Eric Ucross, secretario ejecutivo de la Comisión Normalizadora.
El hecho se suscitó la noche del miércoles durante el partido que disputó la selección absoluta de Panamá y El Salvador, que culminó 4-1 favorable a los locales.
De acuerdo a Ucross, el tesorero de la Federación Panameña de Fútbol (FEPAFUT), Iván Pérez, detectó la anomalía y preguntó qué estaba haciendo el empleado, a lo que éste respondió: "me indicaron que estaban entrando unos boletos falsificados y voy a revisar".
Hubo falsificación? "Negativo, los boletos fueron hechos por una empresa seria, que se los entregó al tesorero y éste con su personal selló los boletos en la parte posterior para la venta", dijo Ucross.
La prevención a tiempo del acto impidió lo que en el argot futbolístico se denomina la práctica del "carrusel", que consiste en "retirar los boletos de la urna, colocarlos en las manos de personas conocidas, para que lo revenda en la parte posterior del estadio", explicó.
Estas figuras conocidas generalmente son los denominados "cuida carros" o "bien cuidado". "Los muchachos de las puertas tienen la confianza de alguien que lo ha puesto en ese trabajo confiando en su honradez", aclaró el dirigente, que admitió que "se coloca un comisionado en cada área, que se pasa revisando y así fue que se detectó la urna abierta".
Merma en los ingresos: La práctica del carrusel causa una "merma inmensa a los ingresos" de la FEPAFUT, por cuanto que el ente deja de percibir capital, informó Ucross.
Así, por ejemplo, si un espectador llega al Rommel con la intención de comprar un boleto en taquilla ($3.00), pero es interceptado por uno de los practicantes del "carrusel" (bien cuidado), puede conseguir la entrada a un menor precio, dejando a la federación sin percibir ese ingreso.
Este caso hipotético ocurre en un mayor número en la vida real, ocasionándole un duro golpe a la balanza económica de la federación.
Los delincuentes posteriormente se reparten las ganancias, afectando las arcas de la organización deportiva, que servían para cancelar las deudas surgidas del propio encuentro y la preparación de los jugadores de la selección.
"Lo que se busca es minimizar esta práctica, para que los ingresos por partido sean los reales y no nos estén jugando vivo", indicó.
¿Legal o ilegal?: En Panamá la reventa de boletos no es ilegal, mientras que en otros países, como los Estados Unidos, el acto llega hasta los tribunales, explicó el licenciado Fernando Alemán, asesor legal de la FEPAFUT.
"No hay ninguna ley en Panamá que diga algo sobre la reventa, pero el acto es inmoral y antiético", indicó.
"No se puede prohibir a una persona la capacidad de comprar unos 20 boletos. Ese sujeto puede revenderlos y quienes los compran son los perjudicados", aclaró.
De acuerdo al Diccionario General de la Lengua Española Vox, la reventa se define como la "venta ilegal de entradas para espectáculos por encima de su valor original".
En ese sentido, no se debe confundir el carrusel con la reventa. En el carrusel los boletos son vendidos a un precio inferior a su original.
"El carrusel sí es ilegal", consideró. Al venderlo a un menor precio que el original es motivo para determinar que el boleto es robado, explicó. "Es un claro ejemplo de hurto", agregó.
El caso de la reventa es distinto. Si un espectador compra un boleto y a última hora no puede asistir y quiere recuperar el capital invertido, el procedimiento común es revenderlo al mismo precio. Es inmoral y antiético esta reventa?
"Eso es una cuestión que se puede comprender, que no me molesta", aclaró el comisionado Ucross.
Recordó que el miércoles hubo un caso de un muchacho que fue detenido por una presunta reventa, pero argumentó que lo había comprado en la tarde en Bodega Mi Amiga y tenía un compromiso que impedía observar el encuentro.
Solución: Ucross considera que "para el triangular y los juegos eliminatorios vamos a tener controlado al carrusel".
"Poco a poco estamos resolviendo el caso y va a entrar una recaudación real de las personas que asistieron para apoyar su selección", indicó.
Nuevo sistema: La práctica de la reventa es un flagelo que ataca sin contemplaciones a los ingresos de los organizadores de cualquier tipo de actividad en el mundo entero.
En Panamá, para los partidos de fútbol, se da ese fenómeno en pequeña escala, pero mucho más el carrusel, que surgió a consecuencia del cambio del tradicional sistema de "corte" del boleto al momento de ingresar al estadio, dejándole al espectador una contraseña, por la introducción de la entrada entera en una urna "con candado" proporcionada por el Instituto Nacional de Deportes.
La Asociación Nacional Pro Fútbol (ANAPROF) fue la primera entidad deportiva en implementar el nuevo sistema y la FEPAFUT la imitó a partir de diciembre de 1.999.
"Después que introduces el boleto en la urna, sólo lo puedes retirar con la llave que posee Pérez", señaló Ucross.
De esta forma, explicó, se evita el ingreso al coliseo de personas que, con el sistema anterior, podían hacerlo mostrando una contraseña suministrada desde adentro del estadio por algunos espectadores.
Para llevar a cabo con eficiencia el nuevo procedimiento "se cambió todo el personal de las entradas por uno que contara con la confianza del tesorero".
Al no devolverle la contraseña al espectador y éste luego tiene la necesidad de salir del estadio, la FEPAFUT cuenta con unas 40 "contraseñas especiales".
Si se agotan las 40 contraseñas, el nuevo fanático que aspira salir tendrá que esperar a que vuelva una persona con una de ellas.