El Cartagena, del volante panameño Alberto Quintero, dio una lección de efectividad en el Ramón de Carranza al golear al Cádiz 1-3 y demostró que existe una gran diferencia entre este conjunto titular que derrotó a los andaluces a domicilio y el que cayó en Salamanca el pasado miércoles en la Copa y que estaba repleto de suplentes.
El bloque albinegro fue un equipo con mucha pegada y si no es por la incertidumbre que merodeó al equipo tras el tanto de Toedtli en el minuto 80, habría cuajado un encuentro bastante más redondo.