El Chelsea deslumbró ayer en el Goodison Park al golear a un Everton que plantó cara a los blues, pero salió del campo con seis goles en contra (3-6), dos de ellos con la firma del hispano-brasileño Diego Costa.
El flamante fichaje de José Mourinho abrió el duelo con el primer tanto a los cuarenta segundos de juego y lo cerró con el sexto.
Entre esos dos goles, los aficionados del norte de Liverpool asistieron a un duelo brillante que deja al Chelsea como líder de la Premier.