El Liverpool de Fernando Torres no pudo ayer en Anfield con un Chelsea que le complicó la vida al llevarse una importantísima ventaja, por 1-3, con miras a la vuelta de cuartos de final de la Champions, en un pulso que contó con todos los ingredientes propios de otra gran noche europea.
Sin embargo, los papeles lograron dar vuelta. El Chelsea fue superior al Liverpool en todo el encuentro. Los de Benítez, irreconocibles, sólo se aprovecharon de un error defensivo en los primeros minutos. Torres adelantó a los 'reds'. Ivanovic, dos veces, y Drogba dieron la vuelta al marcador (3-1).
De esta forma, el Chelsea pone pie y medio en las semifinales.