El club inglés Chelsea presentó una queja oficial ante la UEFA, el máximo organismo del fútbol europeo, después de que unos 50 aficionados que tenían entradas no pudieron entrar en al estadio para presenciar el partido de la Liga de Campeones del martes ante el CSKA de Moscú.
Los seguidores afectados se perdieron más de la primera mitad del partido.