Un nuevo derby, el sexto de esta temporada, enfrentará hoy a Atlético de Madrid y Real Madrid en un duelo clave por la Liga, mucho más decisivo para el equipo rojiblanco, a siete puntos del liderato de su eterno rival, y en todo caso un choque enorme por intensidad, por jugadores, por fútbol y por transcendencia.
Una cita apasionante y básica para el futuro en el campeonato de ambos equipos. Para el Atlético, porque el triunfo, o como mínimo el empate, parecen una cuestión imprescindible para mantener sus opciones de pelear la Liga, y para el Real Madrid, por el efecto que supondría una victoria en el Vicente Calderón ante un rival directo.

En el recuerdo, el partido entre ambos equipos de la pasada temporada en unas circunstancias parecidas, con el Real Madrid por delante tres puntos y con empate a dos en el marcador, y de fondo los enfrentamientos entre ambos este curso, con el bloque rojiblanco invicto, con tres victorias y dos empates entre el título de la Supercopa de España, la clasificación en los octavos de la Copa del Rey y el duelo de Liga en el estadio Santiago Bernabéu.
Ha ganado, además, sus dos últimos choques contra el equipo blanco en el Vicente Calderón para configurar su mejor racha en el derby en 49 años de existencia del Manzanares, solo repetida en otras tres ocasiones en ese escenario, que hoy estará lleno para un duelo de juego, goles, talento, táctica y, seguro, tensión.
Es un partido importante para ambos equipos y fundamental para el Atlético, afianzado en la tercera posición, el objetivo primordial de esta campaña, con cinco puntos de renta sobre el Sevilla, su inmediato perseguidor, pero sin apenas margen de error en la carrera con el Real Madrid y el Barcelona por la cima de la clasificación.