El Málaga, en una situación complicada, con cero goles a favor y un solo punto en la clasificación, afrontó el partido contra el Valencia con la imperiosa necesidad de conseguir la victoria para acabar con la incertidumbre y las numerosas críticas que recibió el equipo y acabó perdiendo por 2-0, con dos tantos de Villa.
El rival no era el más apropiado para iniciar la escalada: un Valencia, líder hasta el miércoles, pero invicto desde hace un mes cuando perdió el partido de vuelta de la Supercopa frente al Real Madrid. Pero además, visitaba un campo propicio, donde hace algunas temporadas se proclamó Campeón de Liga.
La falta de poder ofensivo lo intentó arreglar el técnico del Málaga, Antonio Tapia, con la convocatoria del delantero Salva Ballesta, alejado por una lesión de los terrenos de juego desde la pasada temporada, aunque no salió desde el inicio. En cambió perdía por unas molestias físicas a su referente, el punta Alberto Luque.
La ausencia de Luque hizo que el punta francomarroquí, Nabil Baha, jugara más adelantado y su posición la ocupara Adrián, que debutaba como titular en esta temporada.
Málaga empezó mandando y arrinconó al Valencia en los primeros minutos, después de poco el equipo "Che" empezó a nivelar el partido y a verse superior.
Sin embargo, Villa no había aparecido en todo el partido, pero le llegó una y no la desaprovechó. Era el minuto 70, un lanzamiento de Mata, que repelió Arnau, el esférico le volvió a llegar a Mata, que centró y en el área pequeña, sólo, el delantero internacional de cabeza conseguía el primer tanto del partido.
La sentencia llegó en el descuento. Villa cazó un balón al contragolpe y por bajo batió al guardameta Arnau. El segundo y de nuevo líder el conjunto valenciano, que tiene un juego poco vistoso, pero efectivo.