El Comité Olímpico Internacional (COI) llamó al orden al alcalde de París, Bertrand Delanoe, precandidato a acoger los Juegos Olímpicos de 2012 y que invitó a ciertos miembros del organismo, algo prohibido por las reglas de ética.
El toque de atención no es serio, pero pone de manifiesto el rigor del COI en la lucha contra la corrupción tras el escándalo en la atribución de los Juegos de invierno de Salt Lake City.