El Comité Olímpico Internacional (COI) decidió ayer posponer su decisión de retirar la medalla de bronce que obtuvo el ciclista Lance Armstrong en la contrarreloj de los Juegos de Sydney 2000, hasta que la Unión Ciclista Internacional (UCI) le descalifique formalmente de esa competición y le conceda un plazo de apelación.
“Hemos estudiado el caso y el COI esperará que la UCI notifique formalmente a Armstrong, que luego tendrá tres semanas para apelar al TAS (Tribunal de Arbitraje Deportivo), si lo desea. Solo en ese momento tomaremos una acción”, indicó en una breve comparecencia ante la prensa el presidente del COI, Jacques Rogge, al término de la reunión del Comité Ejecutivo de la organización.

Sobre este sonado caso de dopaje, que ha llevado al estadounidense a perder sus siete títulos del Tour de Francia, Rogge explicó que “en el caso de Armstrong, el COI no se moverá hoy (ayer) porque necesitamos que la UCI le notifique de su descalificación, que se le declare inelegible y que debe devolver sus medallas”.
Esta es una obligación legal de la UCI, agregó el presidente de la máxima organización olímpica.
Preguntando si tras el retiro de la medalla al ciclista estadounidense, esa recaerá en el atleta que le siguió en la clasificación, Rogge aclaró que esta cuestión no se discutió en la reunión, porque “es una responsabilidad de la UCI decidir el nuevo ‘ranking’ de la competición”.
Si se decidiese correr la clasificación, podría resultar beneficiado el pedalista español Abraham Olano, quien quedó cuarto en los Juegos de Sydney 2000.