El colombiano Santiago Botero (Kelme) ganó ayer la decimoquinta etapa del Tour de Francia de ciclismo, la más larga de la prueba, en la subida a Dos Alpes, logrando de esta forma su segundo triunfo en esta edición de la Gran Boucle.
El estadounidense Lance Armstrong (US Postal) conservó su posición de líder de la clasificación general, al término de los 226,5 kilómetros de esta primera etapa alpina. En la meta, ubicada a una altura de 1.650 metros, Botero aventajó en casi dos minutos al belga Mario Aerts (Lotto).
La tercera plaza fue para otro belga, Axel Merckx (Domo), a casi dos minutos y medio, delante de los franceses Emmanuel Magnien (Bonjour) y Sandy Casar (fdjeux.com), quienes llegaron con más de cuatro minutos de atraso. Botero, poco eficaz el domingo en el Monte Ventoux, condujo con éxito una escapada de 166,5 kilómetros, lanzada con Aerts en el kilómetro 60.
El duo fue rápidamente alcanzado por otros cinco ciclistas (Merckx, Casar, Magnien, García Acosta y Hvastija), que corrieron juntos hasta el pie del último de los siete ascensos del día. Botero contratacó un despegue de Merckx en las primeras rampas que conducían a Los Dos Alpes, a una decena de kilómetros de la llegada y se distanció de sus otros compañeros. Detrás de él, Merckx fue superado a los 3 kilómetros por Aerts, el ganador de la Flecha Valona en abril pasado, quien obtuvo su mejor plaza en una etapa del Tour.
A la cabeza del pelotón, que se deshizo en este último ascenso debido a la mala suerte del español Oscar Sevilla y del kazajo Andrei Kivilev, el equipo ONCE impuso su ritmo luego de una primera aceleración del francés Miguel Martínez. Su jefe de filas, el español Joseba Beloki, intentó inclusive sorprender a Armstrong en el último kilómetro. Pero, el ciclista estadounidense recuperó su lugar al cabo de algunos instantes.
Como conclusión de este corto pase de armas, los dos hombres atravesaron la meta detrás del lituano Raimondas Rumsas, a 6 minutos y 41 segundos de Botero. La etapa, trazada en el muy accidentado y encantador marco de los pre-alpes, fue corrida en un promedio de 38,2 km/h.