Napoleón fue famoso por haber comandado campañas bélicas muy exitosas. Sus agresivas guerras de conquista se convirtieron en las mayores guerras conocidas hasta entonces.
Hoy, otro emperador impera. La figura: Guillermo Suárez, comandante del ejército de los Mini Raiders en la Liga Kiwanis.
Inicios. Más de 20 años como entrenador no se fuman en pipa. Su interés por el deporte viene desde mucho antes, cuando se muda a la cuna del fútbol americano con apenas solo 10 años.
“Jugué fútbol americano en high school cuando estaba en Estados Unidos y desde aquel entonces me dieron oportunidad para formar parte del equipo técnico. Pero entonces entré a la universidad a estudiar Ingeniería Industrial y no pude seguir con el equipo”, recordó Suárez en el campo desierto donde unos minutos antes los Raiders habían derrotado a los Balboa Dragons.
El coach. “Un preparador debe tener paciencia. Debe ser un estudiante del juego. Analizar cada partido desde todos los ángulos. Y muy importante, tratar de explicar a los jugadores lo que uno quiere hacer saber”, expresó Suárez al 10 Colegial.
Sin preferencia ni prejuicio alguno, este coach encuentra en cada edad una parte muy especial.
“Los niños de 10 a 12 años son el semillero. Con estos chicos tienes que atrapar su atención los primeros cinco minutos. Después se ponen a mirar para todos lados. Los que vienen después de estos están más desarrollados y conocen más el deporte. También me gusta la Varsity (hasta los 18 años). Por último, están los de college (universidad), aquí encuentras los atletas que puedes ir a la NFL”, comentó.
Su pasión. “Lo que define a esta disciplina es la pasión. Es el único deporte donde puedes jugar con agresividad y es legal. Es legal hacer un taco fuerte y pegar a alguien bajo las cuatro líneas del cuadro. A la misma vez está la técnica, tratar de entender al rival, analizarlo”, manifestó Suárez, quien ve con profética vista un gran futuro para el fútbol americano en Panamá. Sus ojos apuntan a los buenos talentos de la Liga Mini Kiwanis.
“Me gusta esta liga, porque esta pareja”, contó Suárez, quien todavía luce insatisfecho con el juego de su equipo, Los Raiders del Brader. “Tenemos que desarrollar la parte técnica y sobre todo la agresividad”, dijo el preparador, que entrena a los Raiders 5 veces a la semana de 5 a 7 de la noche en las canchas sintéticas adyacentes al Rommel Fernández.