Con gran aplicación táctica, que se vio favorecida por un gol tempranero, Tigres no tuvo complicaciones para superar al América, que pese a las variantes ensayadas por su técnico Rubén Omar Romano fue goleado 3-0.
Hugo Sánchez Guerrero, a los dos minutos, abrió el marcador por los felinos, mientras el argentino Lucas Lobos amplió la ventaja en el 42, tras una pena máxima de regalo, por clavado del panameño Blas Pérez. El pampero Gastón Fernández anotó el tercero, también desde los 11 pasos, al minuto 77.
El panameño Blas Pérez fue reemplazado en el segundo tiempo por el Guillermo Marino en el segundo tiempo. "El Conejo", como le llaman en México, jugó bien.
Tigres llegó a nueve puntos, aunque sigue en el sótano del grupo tres, con el primer triunfo en la era de Lapuente.
En resultado significó la cuarta derrota consecutiva en la liga para los de Coapa, algo que no vivían desde la temporada 1956-57; además, acumularon 342 minutos sin convertir un gol, Romano sólo lleva un partido ganado desde que arribó y están en el último lugar del sector dos, con siete puntos.
El cuadro visitante se quedó con siete puntos en el Grupo Dos, y lució fundido desde el arranque del encuentro, lo que se reflejó en el resultado, que estremece los cimientos del americanismo en el país.
El equipo de Rubén Omar Romano ??"y sin ser excusa??" fue la muestra fiel de lo que pasa cuando un cuadro prepara un compromiso con más tiempo arriba de un avión que realizando un entrenamiento.