El crecimiento del fútbol panameño ha tocado las esferas de la dirigencia, con la designación de Ariel Alvarado como miembro del Comité Ejecutivo de CONCACAF por un período de cuatro años.
Una nota de prensa de la Federación Panameña de Fútbol señala que Alvarado, se convierte en el primer panameño en ocupar un alto cargo en el Comité Ejecutivo de la CONCACAF. Sin dudas, se trata de un gran logro para el fútbol nacional.
A través de la historia, nuestra dirigencia no era tomada en cuenta para altos cargos, en parte, por la división que existía con dos federaciones una reconocida por el INDE y otra por FIFA- enfrascadas en una disputa estéril que nos condujo sólo a fracasos.
Hoy día, podemos ver a un fútbol unificado, con selecciones participando en todas las competencias internacionales, y no sólo eso, sino que ya somos protagonistas en la región de CONCACAF.
Bajo la gestión de Alvarado, al frente de la FEPAFUT, hemos alcanzado tres clasificaciones consecutivas a mundiales Sub-20, un hexagonal final de CONCACAF, un subcampeonato de Copa Oro y otro de UNCAF.
De igual manera, hemos sido sede de dos premundiales Sub-20, torneos femeninos y en noviembre tendremos la eliminatoria preolímpica centroamericana, que da boleto para la clasificatoria final de CONCACAF.
Son muchas las cosas buenas que han sucedido en el fútbol nacional en los últimos años. Es cierto que hay otras cosas por mejorar, como ver un mejor torneo de primera división o desarrollar las ligas provinciales, etc. Sin embargo, estoy seguro de que vamos en el camino, sin prisa, pero sin pausa, mejorando cada día para ver algún día a Panamá en la elite de CONCACAF.