El miércoles hubo un motivo de encendidas conversaciones y un tema en común, en España y en muchos países, entre ellos Panamá, que retransmiten los partidos del fútbol ibérico.
La escena del super gol de Lionel Messi, en el partido que su equipo, Barcelona, le ganó al Getafe 5-2, despertó la nostalgia de los memoriosos, y para algunos, las comparaciones entre el joven jugador argentino y su predecesor, Diego Armando Maradona, fueron inevitables.
Para el 2-0, Messi se apoderó de la pelota, en el centro del campo. Le marcó Nacho, y lo burló pasándosela entre las piernas. Le salió Paredes, y con un toque apenas, se deshizo de él. Con el balón como atado a su pierna, siguió regateando las marcas de Alexis, de Belenguer, del guardametas Luis, y la número 5, se coló entre un vertical y el defensa Cortés. Un golazo, es verdad.
Antes, el "10" Diego Maradona, en el minuto 54 de aquel 22 de Junio de 1986 había hecho el original. Claro que los rivales no eran los integrantes de un equipo de media tabla hacia abajo, como el Getafe, sino una combinación como Inglaterra, con sus mejores futbolistas.
El de Messi, fue un hermoso gol. El de Maradona, fue el "el mejor gol de todos los Mundiales". Nada que ver.