Las muestras de dolor, las pancartas de condena, el silencio en las gradas y el emotivo llanto de un árbitro pusieron crespones de luto al deporte español en la jornada delsábado, tres días después de los atentados terroristas que causaronla muerte a 200 personas en Madrid.
Ignacio Fernández Hinojosa, árbitro del partido de SegundaDivisión entre el Algeciras y el Alavés, rompió a llorar durante elminuto de silencio que se guardó en memoria de las víctimas. Naturalde Madrid, tuvo que ser consolado y animado por varios jugadorespara poder ejercer su oficio.
El partido más relevante de la jornada lo jugaban el líder RealMadrid y el Zaragoza en el Santiago Bernabeu, cuatro kilómetros enlínea recta hacia el norte de la capital desde la estación deAtocha, uno de los tres escenarios de la tragedia del jueves.
El estadio del Real Madrid vivió el minuto de silencio másimpresionante de su historia. En la grada, ambiente frío y rostrosserios. Los espectadores asistían al juego en silencio y el golpeodel balón podía escucharse con nitidez en un escenario gigantesco.
Sobre la hierba había doce españoles -de Madrid, de Aragón, deGalicia, de Asturias, de Valencia, de Cataluña-, cinco argentinos,un brasileño, un inglés, un peruano, un francés y un paraguayo. Seiscomunidades autónomas representadas. Siete nacionalidades y un mismosentimiento de duelo.
Los jugadores de la Real Sociedad y del Atlético de Madrid sesumaron a las muestras de pesar y, además de lucir crespones negros.