Tristemente, recuerdo que al llegar a Pandeportes tuve la oportunidad de visitar varias instalaciones deportivas, las cuales se encontraban en estados deplorables, paredes agrietadas, sistemas eléctricos y de drenajes al borde del colapso. Siempre me pregunté: ¿cuánto dinero se llevaron a la bolsa esos malos funcionarios públicos que autorizaron esas obras, perdón, sobrevaloraron esas obras?..
Hay un pasaje bíblico que me apasiona sobremanera y quisiera sacar a colación: “¿Quién de ustedes, si su hijo le pide un pan, le da una piedra? ¿O si les pide un pescado, le da una serpiente? Mt.7: 9-10. ¿Saben ustedes quiénes sí lo hacen? La mayoría de nuestros políticos y personas cercanas a ellos, una partida de mercenarios y dinosaurios que se han perpetuado en el poder por años y lo único que han hecho es dar migajas a la población; todo para seguir sangrando las arcas del Estado y los bolsillos de los panameños. Es hora de que los políticos saquen sus manos del deporte.
Solamente Dios sabe cuántas cosas quise cambiar en Pandeportes, pero lamentablemente no me dejaron simple y llanamente porque como dijo nuestro Señor Jesucristo: “Los hijos de las tinieblas son más astutos que los hijos de la luz”. Esto lo sabe la señora Lucinda Molinar y si estoy mintiendo, reflexionen un momento por qué en menos de 5 años han pasado 5 directores por Pandeportes. ¿El problema seremos los que pasamos por esa institución o la cabeza de la misma?
Para concluir, deseo hacerles unas recomendaciones a los encargados de desarrollar el deporte en Panamá:
1) Elaborar y desarrollar políticas de trabajo en las que el deporte forme parte de su plan de gobierno.
2) Planificar, ejecutar y supervisar programas de trabajo en los cuales los niños y los jóvenes sean su prioridad y tengan por medio del deporte acceso a un futuro mejor.
3) Invertir un porcentaje del Presupuesto General de la Nación en el fomento y desarrollo del deporte en Panamá.
4) Construir y administrar de manera transparente las instalaciones deportivas de todo el país, especialmente en las áreas marginadas.
5) Fomentar las academias y escuelas deportivas en las que se logre mejorar la calidad de nuestros atletas.
¿Quién de ustedes, si su hijo le pide un pan le da una piedra? ¿O si le pide un pescado, le da una serpiente? Mt.7: 9-10.
6) Organizar actividades deportivas y de recreación en las que toda la población en general pueda realizar una actividad física para mejorar su salud y, por ende, su calidad de vida, especialmente el adulto mayor y los discapacitados.
7) Y para concluir, rendir cuentas claras por medio de informes periódicos sobre el uso y manejo de los recursos del Estado.
Señores políticos, ustedes han tenido, y lamentablemente siguen teniendo en sus manos, la oportunidad de cambiar por medio del deporte la vida de muchos panameños. Creo que algunos son tan ignorantes que aún no se han dado cuenta de la magnitud del asunto. Prueba de esto es que al foro arriba mencionado solamente asistió uno de los candidatos a presidente de nuestro país. ¿Se pueden imaginar lo que le espera al deporte istmeño?
“Un país que practica deporte tiene una población más sana, menos violenta y más próspera”.
¡Qué Dios los bendiga!