Deportivo La Coruña goleó 4-2 al FC Barcelona ayer sábado en el Camp Nou, en partido adelantado de la vigesimonovena jornada del Campeonato de Liga de España de fútbol, y ahora está a tres puntos del líder Real Madrid, que juega hoy domingo contra la Real Sociedad, tercero. En el otro encuentro anticipado, Sevilla derrotó al Villarreal 3-1.
El partido en la ciudad condal se agitó a los dos minutos con un gol de vaselina del argentino Javier Saviola, quien volvió a confirmar no sólo su buen momento sino también su picardía y oportunismo en el área contraria. La alegría de los "culés" no duró mucho, en el minuto 15 empató otro argentino, Lionel Scaloni, quien aprovechó una distracción de la defensa barcelonista en una acción enredada en el área.
Con el empate, ambos equipos mostraron ganas y buen fútbol. Otro sudamericano, el brasileño nacionalizado italiano Thiago Motta, con un disparo excelente marcó en el minuto 24 un golazo que volvió a crear ilusión en la grada azulgrana. Entonces, el FC Barcelona se tiró atrás, conformista y oscuro como en lo que ya va de la Liga. Por momentos volvió a ser el "juguete roto" de la era Van Gaal.
Los jugadores del Deportivo lo sintieron y el partido empezó a tener un nombre propio. Si en el primer tiempo llevaba el sello de Saviola, en el segundo el protagonista fue el goleador holandés Roy Makaay, máximo artillero de la Liga con 22 tantos. Marcó dos veces (50 y 64) con calidad y temple y superó en el marcador a un Bara nervioso, desconcentrado, sin ideas.
La entrada al campo de juego de Luis Enrique, muy festejada, no sirvió de nada. La del argentino Juan Román Riquelme fue tardía porque los catalanes ya no tenían mucho que hacer en un mediocampo que hablaba gallego.
El Barcelona seguía presionando para impedir el buen fútbol del Deportivo. En el fondo se repetía lo que sucedió a lo largo de lo que va de temporada, y los deportivistas lucieron más calidad que los barcelonistas. En el minuto 74, Sergio marcó el cuarto gol del Depor.