El Barcelona aún no quiere lanzar la toalla en la Liga y se aferra a un último instante para cobrar cierta moral en el campeonato, aprovechando hoy la visita de un Espanyol en horas bajas e inmerso en una crisis de juego y de resultados.
Ante este panorama en el rival, el Barca pretende revitalizarse a la espera de disponer de alguna pequeña opción en la Liga, aunque ello sólo pasa por una victoria barcelonista en el Camp Nou y una derrota del Madrid contra el Racing, pera impedir que se inicie la cuenta atrás para el canto del alirón.
Para el partido de mañana, el Barcelona recuperará a Deco, aunque no se espera que salga de titular, y sí un medio del campo integrado por Xavi, Touré e Iniesta, éste último recuperado de unas molestias que le impidieron jugar contra el Recre (2-2) la semana pasada en Huelva.
El Barcelona desea también vengar el empate a dos tantos que obtuvo el Espanyol la temporada pasada en el Camp Nou y que encarriló la Liga para el Madrid, tributo que la entidad madridista premió con un aplauso cerrado en el Bernabéu a Raúl Tamudo, autor de aquel 2-2.
Lo que más temen es otra pañolada. ¿Se dará?