Todavía no tiene fecha ni lugar la primera defensa del título interino de los supergallos de la AMB, en poder del panameño Ricardo Maestrito Córdoba, que debe enfrentar en forma obligatoria al duro tailandés Poonsawat Kratingdaenggym.
Por cierto, esta sería una revancha, ya que en agosto de 2005 pelearon en el país asiático y Córdoba fue despojado de una legítima victoria.
Para este desquite, existe una oferta para que el panameño vuelva a Tailandia antes de fin de año, pero sus manejadores están intentando por todos los medios que el combate se realice en los Estados Unidos o en Panamá.
Resonante y contundente victoria fue la conseguida por el panameño Guillermo Jones, quien detuvo al alemán Firat Arslan en el décimo asalto y le arrebató así el título crucero de la AMB, en Hamburgo, Alemania.
El Felino, quien llevaba un año sin pelear y un largo tiempo de frustraciones incluyendo las dos veces en las que fue despojado de sendos triunfos antes el francés Laurent Boudouani, llegó a Alemania con una determinación impresionante y se fue de la misma forma.
Desde el primer campanazo, Jones fue a buscar la corona, como debe hacerlo un retador en territorio ajeno: no dejando ningún margen para la duda. Apeló a su gran escuela panameña y terminó dándole una paliza a un Arslan, fuerte como una roca.
Fue un verdadero concierto de ganchos y uppercuts excelentemente ejecutados durante todo el combate.
Y cuando ya el alemán estaba realmente maltrecho y sin posibilidades, el árbitro puertorriqueño Luis Pabón se apiadó de él y detuvo muy correctamente la pelea, ante la pasividad de la esquina local y, especialmente, de la escasa reacción del médico de turno, que había sido consultado en cuatro ocasiones.
Lo sorprendente de Jones es que inició su carrera como peso welter (147 libras) y ahora se consagró campeón mundial en las 200 libras.