Deportes

El don del vuelo

"El que lee se da cuenta" Guillermo Andreve


Todos estamos hechos de palabras. Heidegger dice que el hombre es hombre porque le ha sido dada la promesa del lenguaje. De alguna manera somos lo que sabemos, somos lo que leemos. A partir de estas cláusulas, podemos determinar la calidad de nuestros intereses. Es cierto que el afán por los juguetes, y gracias a las facilidades tecnológicas que rodean la cotidianidad, hemos dejado de lado, por no decir olvidado, aquellos placeres simples que nos conectan con nuestro humano.

Tal es el caso de los tiempos y los espacios que nos ofrecen las instancias culturales que no utilizamos por apatía. Lo cierto es que ellos, los tiempos, los espacios, están ahí para nosotros, para hacernos crecer, creer que hay cosas imposibles que pudieran hacerse realidad con muy poco esfuerzo de nuestra parte.

Mi trabajo no es ser un hombre, es un modo de ayudar a otros a ser mejores... No tengo un camino nuevo, es el mismo para todos. Lo que sí tengo, y he ahí la diferencia, es un nuevo modo de caminar.

 

A las aves le fueron dados las alas, el cielo y el canto, pero no lo saben. Su vida es buscar alimento y evacuar. Al ser humano le fue conferida la palabra, y con ella la capacidad de pensar, sentir, de darse cuenta. Un hombre, una mujer no es solamente lo que come, lo que viste, donde vive, lo que pudiera llegar a poseer. Es mucho más. No saberlo, negárselo, es renunciar al “don del vuelo”. Quiero decir, quisiera decir más, que conocer las palabras, su belleza, para luego no usarlas es una pérdida de recursos.

En La Chorrera, un viejo maestro me contó una anécdota aleccionadora: “El hombre hablaba de la Revolución Bolchevique, de los viajes de Colón, de los tiempos de Miguel Ángel y su Capilla Sixtina, como si hubiera estado ahí. Cuando le pregunté y usted, ¿cómo es que sabe tanto de esas cosas? Aquel señor, con suficiencia y como quien cuenta con la fuente del conocimiento levantó una cortina, detrás de la cual lo único que había eran libros, viejos, nuevos, empastados, descuadernados. Y dijo simplemente, ahí está todo. Esa es mi manera de viajar. Tengo todos esos boletos”.

La cultura, aunque no nos hace mejores que los animales y las plantas, nos hace superiores. El hombre es creador de bienestar, pero también de belleza.

 

fecha edicion
old id
480570
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América