Diversos sucesos estremecieron la NBA durante el año 2008, tanto en lo positivo como en lo negativo, y haremos un pequeño recuento de los que consideramos los más sobresalientes.
Entre los aspectos negativos podemos mencionar "el escándalo de apuestas ilegales", que involucró al árbitro Tim Donaghy, que significó una de las más grandes manchas que se han podido dar en la historia de la NBA y que cerró con la sentencia de 15 meses en la prisión federal de mínima seguridad en Pensacola.
Las investigaciones realizadas no arrojaron evidencias en contra de otros árbitros aparte de Donaghy, aunque se recomiendan cambios para seguirle las pistas a las apuestas y asegurar la rectitud del deporte.
Otro de los aspectos del que podemos hacer mención fue la desaparición de los "Seattle Supersonics", que cedieron su lugar a los "Thunders de Oklahoma City".
El acuerdo al que se llegó con Clay Bennett, propietario de los Supersonics, es que su empresa la Profesional Basketball Club, pagará hasta 75 millones de dólares a la ciudad de Seattle por la cancelación del arrendamiento.
Un incidente bochornoso fue el caso de Isiah Thomas, quien fue despedido como entrenador de los Knicks de Nueva York, al ser encontrado culpable de acoso sexual contra una ex empleada del equipo Anucha Browne Sanders.
Entre los aspectos positivos de este 2008 podemos mencionar el "título de la NBA obtenido por los Boston Celtics", que no ganaban un campeonato desde la década de los ochenta, cuando Larry Bird y compañía formaban parte del equipo.
Los Celtics fueron una tromba en aquella final, donde arrollaron a Kobe Bryant y a Los Ángeles Lakers, venciéndolos 4 juegos a 2, y pasándoles por encima en aquel sexto partido 131 por 92.
En esta final los Celtics tuvieron en su "Big Three" su arma letal -Pierce, Garnett y Allen-, fue un trío explosivo que tuvo sobre sus hombros el peso del equipo.
Este 2008 también tuvo el resurgimiento del "Dream Team" de los Estados Unidos, que obtuvo la medalla de oro en los Juegos Olímpicos de Beijing, volviendo a resurgir el prestigio del baloncesto norteamericano en dichas lides olímpicas, después de haberlo perdido en Sydney ante el quinteto de Argentina.
También debemos darle mérito positivo al segundo lugar de España, y el tercero de Argentina en los Juegos Olímpicos, donde los jugadores demostraron un gran nivel.