Muchas cosas han cambiado para el Sporting en las dos últimas fechas. Sin embargo, esto no se debe a la suerte ni a la casualidad.
La mejoría de los "Académicos" coincide con la recuperación de los que hasta la fecha han sido sus máximas figuras, a pesar de que han jugado poco; hablo de Armando Polo y Rolando Escobar.
Uno, es ese joven talentoso y goleador, que injustamente, quizás, se le quitó protagonismo al inicio del torneo y ahora le responde a su técnico con goles. El otro, un mediocampista consagrado, que ha llegado a revolucionar una mediacancha "rojinegra" que no encontraba profundidad.
Sin temor a equivocarme, este Sporting es otro. Juega diferente. Que no han terminado de encontrar su funcionamiento ideal, eso es cierto, pero de seguro que con Polo y "El talentoso" en el once titular, ese funcionamiento pronto llegará.
Son dos jugadores que marcan diferencia, necesarios para lograr el gran sueño de los "rojinegros": el título.
Empero, hay que ser justos también, y darle al César lo que es del César.
Piggott ha sabido reconocer su error y lo de darle la oportunidad a Polo es un acierto únicamente suyo, en esto puede llevarse la gloria y los aplausos.
Pero estos no son los únicos aciertos de Piggott, ya que también ha apostado por Mario García, un desconocido para muchos, mas es el encargado de hacer el trabajo sucio, el cual ha sido fundamental para los triunfos “rojinegros”.