El boxeo panameño ha sufrido, así mismo la Nación, porque la derrota y el sentimiento encontrado al ver al héroe caer deja una tristeza en el alma, penas, como se le conoce.
Porque Córdoba pudo ganar y deja esa sensación de que pudo ser..., como aquella novia que nunca fue.
Así es la vida. Pero aun así, un varón se merece respeto, a pesar de la derrota no existe mofa para este campeón, que ahora tendrá que luchar por otra corona.
A pesar de que para algunos ha sido una decepción, nosotros consideramos que Córdoba tiene futuro y la revancha se cocina. Es cierto que tenemos dolor y tal vez algo de molestia, pero eso pasa, y al final aceptamos que así como se perdió, se ha ganado, la vida sigue, y vivirla es de valientes.