Para Arturo Diez, quien construyó el Nuevo Rommel Fernández “es sencillo abrir las más de 20 puertas. Pero no sé si no lo hacen para ahorrar dinero. Falta organización”, comentó Diez.
“Las puertas tienen que ser abiertas tres horas antes del partido. La cerca de la parte oeste, fuera del estadio, dificulta un poco”, comentó.