El Everton, que echa en falta la presencia del español Mikel Arteta, lesionado, sacó ayer adelante su compromiso de cuartos de final de la Copa de Inglaterra tras vencer al Middlesbrough por 2-1 en Godison Park.
El conjunto de David Moyes volvió a una semifinal de este torneo catorce años después. Fue en 1995 la última ocasión, cuando ganó la quinta y última Copa de su palmarés.
Un gol al borde del descanso de David Wheater puso contra las cuerdas al Everton, que reaccionó en la segunda parte con las dianas del belga Maruane Fellaini y del francés Louis Saha, que terminó por suponer el triunfo.