La Liga Americana tendrá ventaja de anfitrión en la Serie Mundial, y el equipo que llegue podrá agradecer a Hank Blalock. El antesalista sacudió el martes un jonrón de dos carreras en la octava entrada, para conducir a la Liga Americana a un triunfo por 7-6 sobre la Liga Nacional en el Juego de Estrellas.
Tras el papelón en el juego del 2002, cuando las dos novenas acordaron un empate al quedarse sin lanzadores, las grandes ligas realizaron este año un experimento: El Juego de Estrellas definiría al equipo que tendría ventaja como local en la Serie Mundial.
Aparentemente el experimento funcionó. El vuelacercas de Blalock, quien acababa de entrar como emergente y produjo dos carreras frente a Eric Gagne en el noveno episodio, coronó un juego que tuvo tres volteretas en la pizarra.
Fue un batazo sorpresivo, de un pelotero que milita en los Rangers de Texas, último lugar en la División Oeste de la Liga Americana. ``Estoy seguro que cualquiera que llegue a la Serie Mundial en una situación de un séptimo juego le enviará algún regalito"" a Blalock, bromeó el primera base de los Yankees de Nueva York, Jason Giambi.
El héroe del partido, sin embargo, dijo que no pensaba en esa posibilidad cuando se paró en el plato y sacó la pelota del parque con un Vernon Wells en base. Tampoco pensó que su equipo posiblemente no se beneficiará de su batazo ganador.
La Liga Nacional parecía encaminada a un triunfo al tomar ventaja de 5-1 en la quinta entrada. Todd Helton comenzó el ataque con jonrón de dos carreras, el curazaleño Andruw Jones remolcó otro par con un doblete, y el dominicano Albert Pujols produjo la quinta con sencillo impulsor.
Jones, quien agregó un jonrón solitario en el séptimo inning, dijo que no le pasó por la mente la posibilidad de darle ventaja como local a su equipo, los Bravos de Atlanta, líderes de las grandes ligas. La Americana abrió la pizarra en el tercer capítulo, con hit remolcador del puertorriqueño Carlos Delgado, y agregó dos en la sexta con cuadrangular de dos carreras de Garret Anderson, seleccionado jugador más valioso del duelo.
Anderson, jardinero de los campeones Serafines de Anaheim, conectó doble en la decisiva octava entrada, y Melvin Mora, de corredor emergente, cruzó el plato con doble de Wells, dejando el escenario listo para el vuelacercas de Blalock. "Hicieron un buen trabajo en mantenerlo en el juego porque estaba caliente", comentó Mora.