SU VOZ la llama, educando su extraordinario talento desde las sombras de la Ópera donde la inocente corista Christine (Emmy Rossum) tiene su hogar. Sólo la profesora de ballet Madame Giry (Miranda Richardson) sabe que el misterioso "Ángel de la Música" de Christine es en realidad el Fantasma (Gerard Butler), un desfigurado genio musical que habita en las catacumbas del teatro, aterrorizando al elenco de artistas que viven y trabajan allí.
Cuando la temperamental diva La Carlotta (Minnie Driver) abandona, en mitad de una prueba de vestuario, la última producción de la compañía, los entusiastas nuevos dueños del teatro (Simon Callow y Ciarán Hinds) no tienen más opción que convertir a Christine en la protagonista de la obra.
Su fascinante interpretación en la noche del estreno cautiva al público y al Fantasma, que se dedica en cuerpo y alma a convertir a su protegida en la nueva estrella de la ópera. Pero no es el único hombre poderoso impresionado por la joven soprano. Espérela pronto.
Los cineastas encontraron todas las cualidades que estaban buscando en Gerard Butler, más conocido para el público americano por su papel protagonista frente a Angelina Jolie en el éxito de 2003, "Lara Croft Tomb Raider": la cuna de la vida.
Butler no estaba familiarizado con la producción teatral cuando Schuchamer le habló inicialmente del papel, así que escuchó la grabación del reparto original mientras leía el guión por primera vez. "Me dejó alucinado. Al final del guión, las lágrimas me rodaban por la cara", dice el actor, que desde entonces ha visto el musical en Londres y en Broadway. "Realmente me identifiqué con el personaje del Fantasma, con su pasión, su anhelo y arte, así como con el dolor y soledad que ha sentido toda su vida".
Miguel Santamaría. "Estoy de acuerdo porque en esta zona se beneficia una gran cantidad de productores y ganaderos a los que muchas veces se les dificulta sacar sus productos. El turismo no ha sido bien explotado en estas regiones y con esta ruta se causa un menor impacto ambiental".