Por el momento, la paz no está presente en la vida del equipo del boxeador istmeño Guillermo “El Felino” Jones.
El nuevo capítulo de la historia de dopaje del excampeón mundial es sobre una demanda que recibió su manejador, el estadounidense Don King.
El excéntrico promotor se enfrenta ahora a una demanda de $2.4 millones, presentada por Andrei Ryabinsky, gerente de World of Boxing LLC.
De acuerdo a New York Post, Ryabinsky quiere recuperar los fondos que presentó para el evento del pasado 25 de abril, que incluye una cuota de 800,000 dólares que depositó en la cuenta bancaria de Don King para entregar a Jones.
La demanda tiene como motor principal la falta de entrega de Jones, quien arrojó positivo en la prueba antidopaje que se le realizó antes del combate que tenía programado en abril con el campeón de la Asociación Mundial de Boxeo (AMB) de peso crucero (200 libras), el ruso Denis Lebedev, en Moscú, Rusia.
El 17 de mayo de 2013, Jones derrotó por nocaut a Lebedev. Unos meses después, se comprobó que dio positivo en furosemida.
Inexplicablemente, días después la AMB ordenó una revancha y la pelea fue programada para llevarse a cabo el mes pasado en Moscú. Fue cancelada una hora antes de que Jones y Lebedev aparecieran en el ring. Después, Ryabinsky y Lebedev fueron informados de que Jones había caído otra vez con la sustancia diurética furosemida.
Las pruebas las realizó el Swiss Laboratory for Doping Analyses.
Más tarde, se ordenó abrir la muestra B, y la misma confirmó el primer resultado. Jones fue suspendido por dos años del boxeo por parte de la AMB.