La figura del cerrador panameño Mariano Rivera continúa presente en la postemporada, aunque este año ni él ni los Yanquis participan en el Clásico de Otoño.
“Mo”, que esta campaña puso fin a su carrera, fue distinguido ayer con el premio Reconocimiento Histórico del Comisionado.
En la ceremonia, realizada en el segundo juego de la Serie Mundial entre los Medias Rojas y los Cardenales, en el Fenway Park, el mejor cerrador de todos los tiempos estuvo acompañado por su esposa y sus tres hijos.
Otro que estuvo al lado del chorrerano cuando recibió la ovación de los fanáticos de Boston fue David Ortiz.
El comisionado de las Grandes Ligas, Bud Selig, presidió el reconocimiento que exalta la exitosa trayectoria del lanzador istmeño.
“Se convirtió en el rostro de las Mayores para esta generación y lo hizo con gran clase y dignidad”, dijo Selig durante el evento.
Por su parte, el “Expreso de Puerto Caimito” se mostró agradecido por este nuevo homenaje.
"Me siento honrado por recibir este premio, solamente deseaba hacer mi trabajo, es un honor, un privilegio", explicó Rivera, quien dijo que para ser un modelo a seguir basta con hacer lo correcto.
“Si uno hace lo correcto, juega la pelota de la manera correcta, no hay que hacer nada diferente para ser un ejemplo”, agregó “Mo”.
“Apaga y vámonos”, como es su costumbre, no olvidó agradecer a Dios por el éxito de su carrera.
“Reflexiono sobre todos estos años y agradezco a Dios por dármelos”, dijo.
En relación a que si tiene ofertas de los Yanquis, Rivera se limitó a responder: “Estoy bien, voy a descansar”.