Los nubarrones que cubrieron hasta ahora el regreso de la olimpiada a Grecia se despejaron ayer al encenderse el fuego olímpico sin dificultades.
La actriz Thalia Prokopiou, en el papel de sacerdotisa del Olimpo, levantó la antorcha al cielo para que Apollo enviara los rayos del sol a través de un cristal cromado y prender así la llama que recorrerá el mundo antes de prender el pebetero olímpico en Atenas, el 13 de agosto.
"Apollo, Dios del sol y Dios de la idea de la luz, envía tus rayos para prender la antorcha de Atenas", imploró Prokopiou, mientras alzaba sus brazos al cielo en las ruinas arqueológicas de Olimpia, el lugar donde nacieron los Juegos Olímpicos.
Después entregó la antorcha encendida al jabalinista griego Costas Gatzioudis, quien fue el primero en transportarla en lo que será un relevo sin precedentes por los cinco continentes.
El recorrido de la antorcha de metal y madera tallado en forma de una hoja de olivo durará 78 días y por primera vez viajará por Africa y América del Sur.
A 141 días del inicio de los juegos, la ceremonia hizo olvidar las dificultades y retrasos que ha sufrido la olimpiada de Atenas en su preparación, así como los temores de que se veaafectada por el terrorismo.
La ceremonia se realizó en un templo dedicado a la Diosa Hera, quien era adorada durante los Juegos Olímpicos de la era antigua.
"Todo comenzó en Olimpia y hoy todo ha comenzado para Atenas 2004", dijo el presidente del Comité Olímpico Internacional, el médico belga Jacques Rogge.
Los Juegos Olímpicos se realizaron por primera vez en el año 776 A.C. y se realizaron cada cuatro años hasta que el emperador romano Teodosio los abolió en el año 393 D.C. debido a que los consideraba paganos.
Durante la ceremonia se presenciaron gran cantidad de medidas de seguridad sin precedentes. La llama comenzó así su vuelta al mundo que resplandeció con tradición y orgullo.
Kaká y Ronaldo demostraron en los partidos de ida de los cuartos de final que la Liga de Campeones puede convertirse en una cuestión brasileña, una pugna entre los dos jugadores más decisivos del momento, con intereses encontrados.
Ricardo Izceson Santos Leite, rebautizado como "Ricky Kaká" no ha necesitado ni una temporada en Europa para convertirse en el ídolo del mejor Milán, un equipo al que se compara con aquel que dominó los finales de la década de los años 80 y el principio de los 90.
Con 21 años, es el líder del equipo de Carlo Ancelotti, convertido en el principal favorito de la competición después de exhibirse contra el Deportivo de La Coruña (4-1).
Tras ser el mejor jugador, el pasado sábado contra el Parma, Kaká afrontaba en los cuartos de final la prueba definitiva de su madurez, precisaba demostrar que también es grande en Europa y respondió a las expectativas con creces.
Kaká propició la reacción del Milán, que se había visto sorprendido por un temprano gol del uruguayo Walter Pandiani, y, con dos goles, le devolvió la alegría.
Fichado por 8"5 millones de dólares, Kaká es la mejor inversión del Milán, que ya sueña con conquistar en Gelsenkirchen (Alemania) su séptima Copa de Europa.
El centrocampista del Milán también se ha hecho un hueco en la selección brasileña de Carlos Alberto Parreira. El ex técnico del Valencia, que fue su principal valedor ante el anterior seleccionador, Luis Felipe Scolari, para que lo llevase al Mundial de Corea-Japón 2002, ha ideado un sistema atípico para dar cabida a la joven estrella.