El Getafe también se aprovechó de la debilidad del Real Zaragoza y con el empate que logró en La Romareda le deja hundido un poco más en la clasificación, lo que parece que le aboca con más fuerza a la Segunda División, a pesar de que queda todavía una vuelta entera por jugarse.
Con el empate, el equipo aragonés sigue en una racha nefasta en la que solo ha sumado dos puntos en los últimos once partidos disputados.
Aunque el conjunto maño evidenció cierta mejoría y de que supo adelantarse en el marcador, algo que fue beneficioso para sus maltrechos nervios, no logró mantener la ventaja hasta el final frente a un rival que convirtió al meta maño en el mejor jugador, ya que con sus grandes intervenciones salvó a su equipo de la derrota.
El conjunto aragonés inició el encuentro con una gran actitud ante un Getafe que tenía bien preparado su guion, que no era otro que estar bien asentado sobre el césped y alargar lo más posible la igualada inicial a cero para que los nervios locales fueran aflorando.
El conjunto de Manolo Jiménez intentaba dominar el balón ante un conjunto madrileño que buscaba la velocidad a la contra, pero tampoco era capaz de generar excesivo peligro.