El delantero brasileño Mario Jardel cumplió el miércoles su amenaza de regresar a su país natal después de que su club de fútbol, el Sporting de Lisboa (Primera división portuguesa) se negase a dejarle ir a otro club europeo, afirmó la cadena de televisón privada SIC.
El contrato del goleador, de 28 años, con el club portugués era por dos temporadas más, pero el brasileño no estaba jugando la actual (2002/2003) debido a una baja por depresión.
Jardel, el que más goles marcó de Europa la última temporada (42 tantos), dijo en julio que no era capaz de jugar en Portugal porque no se encontraba en una buena condición sicológica tras haberse separado de su mujer. La cadena de televisión afirmó que Jardel regresó ayer miércoles a Fortaleza, nordeste de Brasil, para estar cerca de sus dos hijos.