Hay jugadores que nacieron para quedar en la eternidad y ser ídolos de su provincia. Un ejemplo de ello es Rodrigo Vigil, segunda base del equipo de Chiriquí, quien formará parte de la historia del Campeonato Nacional de Béisbol Juvenil.
Y es que el talentoso prospecto panameño se convirtió en el primer pelotero de esta categoría, en quedar dos veces consecutivas como campeón bate en la ronda regular.
“Estoy muy feliz, es algo que no esperaba, yo sólo pensaba en ayudar a mi equipo y clasificar, pero le doy gracias a Dios”, dijo el pelotero firmado por los Filis de Filadelfia. “Lograr esto es sumamente importante y llena de orgullo, al quedar en la historia del béisbol en Panamá”.
Esta temporada se coronó al terminar con promedio de .500, al conectar 15 imparables en 30 turnos oficiales. Así Revalidó el título del 2009, cuando disparó para 0.480, al chocar 12 hits en 25 ocasiones al bate.